El pan de cada día se ha convertido en el blanco de una especulación despiadada que castiga a la Villa Imperial. Lo que históricamente era un trato justo de 5 panes por 2 bolivianos, hoy ha sido secuestrado por subidas arbitrarias. Los panificadores han impuesto incrementos de 0.80 centavos e incluso han llegado al descaro de cobrar 1 boliviano por un pan que apenas pesa 10 gramos. No solo asaltan la economía familiar, sino que han reducido drásticamente el tamaño y peso del alimento más básico.

"No permitiremos que se juegue con el hambre de nuestra gente. El chantaje de reducir el peso y subir el precio termina aquí. Vamos a garantizar el alimento en cada mesa potosina, recuperando el precio justo con nuestras propias manos." — Dr. Guido Torrez

La respuesta a este abuso será contundente y definitiva. Bajo la gestión del Dr. Guido Torrez, el municipio no cederá ante la extorsión de este sector. Se pondrá en marcha una red estratégica de panificadoras municipales diseñadas para romper el monopolio y devolverle la dignidad al ciudadano. El compromiso es inquebrantable: el pan de batalla regresará a su precio histórico de 5 panes por 2 bolivianos, garantizando el peso, la calidad y el tamaño que la ley y el respeto al pueblo exigen.